viernes, 27 de enero de 2012

Capitulo 4 "Un mal pelotazo"

Capítulo 4: “Un mal pelotazo”.           

El hombre no contestaba, no sabía que hacer, intente salir de la cama pero no me podía mover
-Tú me conoces Luna, tienes que venir conmigo, ven conmigo...
El desconocido desapareció y finalmente me desperté, todo había sido un sueño, un sueño que me perseguía desde los 8 años.
Mi prima me vio la cara de espanto y se apresuró a decirme:
-¿Qué te pasa Lu, otra vez esa pesadilla?-.
-La misma de siempre Ro, no pasa nada-.
-Me preocupa, es que hace 7 años que tenes la misma-.
-No te tenes que preocupar Ro, dale, cambiémonos y vayamos a desayunar así no se nos hace tarde-.
-Bueno- dijo a penas convencida-.
Desayunamos leche chocolatada bien fría con medialunas. A mí siempre me gustaron las de manteca y a mi prima las de grasa, por suerte no hubo problema porque mi mama ya sabia  y compro mitad y mitad.
Yo: -¿Cuándo nos vienen a buscar para ir?-.
Ro: -Ya son las 8:00, supongo que vienen a las 10:00-.
Mama: - entonces tienen tiempo, cuando terminen de desayunar pueden ir a dar una vuelta, total ya están cambiadas-.
Yo y Ro nos miramos, nos encantaba ir a pasear por la calle, el único problema eran los vecinos, uno se llama Agustín y otro Pedro, Agustín tiene mi edad, y el hermano 10, son insoportables, ni yo ni ninguna de mis amigas se los banca.
Terminamos de desayunar y salimos, para nuestra suerte estaban afuera Agustín y Pedro:
-Hola- dije con una sonrisa falsa, está bien que no me agradaban pero mi mama me enseño a siempre ser educada-.
-Hola- dijeron al unísono-.
Ro: - Bueno Lu, se nos hace tarde- una mentira piadosa- ¿Vamos?-.
Por dentro le estaba agradeciendo, nos despedimos y comenzamos a caminar.
Pasamos por la verdulería y carnicería, por el kiosco y nos compramos chicles, también pasamos por la plaza y nos quedamos ahí un rato sentadas masticando los chicles, y mirando lo que pasaba a nuestro alrededor. Había una señora con su perro, era un Golden, siempre me gustaron esos perros, en frente nuestro, sentado en otra banco había una pareja de ancianos hablando, más lejos unos chicos jugando a la pelota y, todavía aún más lejos unas nenas que saltaban la soga. De repente vi a la pelota acercándose a nosotras, mi prima no la vio, el pelotazo le dio en la frente y se desmayó.
-Son unos tarados, ¿No ven lo que hicieron?-.
Roció se había caído al piso, por suerte se cayó en el pasto.
Le había salido un chichón 
Desde mi celular llame a la ambulancia.



Continuará…











No hay comentarios:

Publicar un comentario